Tras ocho jornadas de huelga y semanas de movilizaciones que paralizaron la actividad industrial de la provincia, los sindicatos (CIG, CCOO y UGT) y la patronal han alcanzado un preacuerdo que pone fin de forma definitiva al conflicto del sector siderometalúrgico. La decisión fue ratificada por una amplia mayoría en las asambleas de trabajadores, desbloqueando así el convenio provincial que afectaba a unos 18.000 empleados.
El acuerdo, alcanzado bajo la mediación del Consello Galego de Relacións Laborais, tendrá una vigencia de cuatro años (2026-2029) y sitúa a este convenio como uno de los más avanzados de Galicia y del resto de España.
Las claves del nuevo convenio del metal
El nuevo texto del convenio colectivo provincial establece las siguientes condiciones económicas y laborales:
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Incremento salarial: Se acuerda una subida salarial total del 15% repartida en cuatro anualidades: un 5% en 2026, un 3% en 2027, un 3% en 2028 y un 4% en 2029.
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Cláusula de revisión salarial: Los salarios se actualizarán conforme al Índice de Precios de Consumo (IPC) real con efectos retroactivos a fecha de 1 de enero de cada ejercicio, con el objetivo de ajustar los sueldos a la evolución de la inflación.
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Jornada laboral y vacaciones: La jornada anual se reducirá de forma progresiva desde las 1.752 horas actuales hasta las 1.740 horas en 2029. Los días 24 y 31 de diciembre se fijan como no laborables y las vacaciones anuales se incrementan a 25 días hábiles a partir de 2027.
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Contratación y pluses: Se fija un mínimo del 75% de contratos indefinidos en las plantillas de las empresas del sector y se revisan los criterios para la asignación de pluses por condiciones de penosidad o peligrosidad. Asimismo, la indemnización por fin de contrato temporal se eleva a 18 días por año.
La firma oficial y definitiva del redactado del nuevo convenio colectivo está programada para el próximo 6 de julio.