La semana pasada el tejido empresarial de Agrela se veía sacudido por la pérdida de un empresario muy representativo. Hoy, de nuevo, nos toca despedir a otra figura de nuestra
historia empresarial, don Manuel García Gómez, fundador en 1956 de BAR-GAR S.L., una empresa dedicada a la fabricación, montaje, puesta en marcha y mantenimiento de maquinaria para el tratamiento de la manera, ubicada en el número 1 de la calle Arquímedes en nuestro parque empresarial.
A lo largo de su vida profesional, don Manuel impulsó y consolidó BAR-GAR como un proyecto sólido y ejemplar, basado en valores como el compromiso, la cercanía, el respeto por las personas y una forma de entender la empresa en la que el factor humano siempre ocupó un lugar central.
Su legado no se mide únicamente en los logros empresariales alcanzados, sino también en la huella personal que dejó en quienes tuvieron la oportunidad de trabajar a su lado. Su liderazgo, ejercido desde la honestidad y la dedicación constante, ha sido una fuente de inspiración para generaciones de profesionales.
Hace ya algunos años, don Manuel tuvo la satisfacción de ver cómo sus hijos, Ricardo y Ana, asumían la dirección de la empresa. Un relevo generacional ejemplar, que ha sabido mantener viva la esencia del proyecto original, al tiempo que lo ha hecho crecer y adaptarse a los nuevos tiempos, siempre fiel a los valores que su fundador supo transmitir.
Desde la Asociación de Empresarios de Agrela queremos rendir un sincero homenaje a don Manuel García Gómez, trasladar nuestro más sentido pésame a su familia y a todo el equipo de BAR-GAR S.L., y reconocer una trayectoria que forma ya parte de la historia empresarial de nuestro polígono.
Don Manuel permanecerá siempre en la memoria de esta, su familia empresarial.